martes, 28 de agosto de 2007

¿Qué diferencia a un Inversor del resto de la gente?

Salvo contadas personas (que seguramente no necesitan leer este Plan) el resto
hemos sido educados de un modo totalmente ignorante en lo relativo a manejar el
dinero y comprender claramente el modo de crearlo.
Si vamos a crear riqueza a partir de la inversión, es conveniente que nos detengamos
un momento a considerar ciertas diferencias que existen en los modos de ganar dinero.
El 95% de la sociedad pertenece a uno de estos tres grupos:

a) Empleados:
Por educación, tradición o circunstancias de la vida terminamos generando
nuestros ingresos de un empleo (del salario que nos pagan en el mismo).
Si bien en algunos casos no es una mala opción ya que nos asegura un ingreso
fijo, conocido y periódico (y nos evita las angustias de la incertidumbre), por
otro lado limita nuestro verdadero potencial.
Algunos empleos son mejores que otros. Posiblemente un Juez cobra una suma
más que interesante, tiene asegurados los servicios sociales y las vacaciones y
su jubilación le permitirá transcurrir la vejez sin sobresaltos.
Otros empleos permiten desarrollar una carrera en empresas sólidas y que
garantizan grandes beneficios.
También existen ciertos empleados “de lujo” –tal el caso de los ejecutivos de
grandes corporaciones- cuyos ingresos son tan elevados que acumulan grandes
excedentes en el transcurso de su carrera.
Empero, para el 90% de los asalariados la situación es bien diferente.
Trabajan en empresas o instituciones en las que las posibilidades de ascenso y
mejora son limitadas, están sujetos a despidos y reestructuraciones (o la quiebra
de la empresa en el caso de compañías privadas) y, hoy por hoy, los sistemas
de jubilación públicos o privados, generan ciertas incertidumbres sobre lo que
puede ocurrir con sus jubilaciones en el momento en que las necesiten.
Y todo eso sin contar que, muy posiblemente, lo que gana no es suficiente ni lo
deja del todo satisfecho.
No hace falta abandonar el empleo que se tiene –al menos por ahora-, pero hay
que aprender a generar riqueza y establecer una fuente alternativa de
ingresos.

b) Autoempleados:
Otros muchos nos preparamos en la vida para operar de modo independiente y
somos “nuestra propia fuente de ingresos”.
Ya sea que estemos en el rubro profesional (como abogados, médicos,
asesores), en oficios (carpinteros, plomeros, constructores), en el sector de los
espectáculos (artistas, deportistas, escultores, actores) o en la actividad
comercial (vendedores, agentes de seguros, pequeños comerciantes), la fuente
de nuestros ingresos es nuestro trabajo.
No conocemos con exactitud nuestros ingresos de cada mes –lo que nos obliga
a trabajar con la incertidumbre-, aunque por otro lado, cuando logramos
insertarnos adecuadamente en el mercado y somos exitosos (y el país donde
estamos nos ayuda), podemos llegar a generar importantes ingresos.
Si bien la media de los profesionales o autónomos suele obtener ingresos
superiores a la media de los asalariados, también es cierto que sólo un pequeño
porcentaje de los “autoempleados” se convierten en personas ricas. Por cada
actor o deportista multimillonario otros miles quedaron en el camino. Por cada
arquitecto de fama mundial, decenas de miles a duras penas trabajan en sus
mercados locales. Por cada dentista con propiedades en Marbella, Miami y
Cancún, otros miles sólo pagan sus cuentas del mes.
La libertad de controlar el propio destino permite esforzarse y superar los límites.
Por otro lado la saturación de los mercados, los problemas económicos y un uso
no siempre sabio de los ingresos conducen a que no todos resuelvan
adecuadamente su futuro.
Empero, el principal problema es que la propia dinámica de la actividad
(totalmente personal), el tipo de formación y de cultura, hace que éste sea un
grupo con grandes dificultades a la hora de establecer inversiones que les
generen ingresos pasivos en la cantidad suficiente y necesaria para liberarlos
de la incertidumbre para siempre.
Personas muy inteligentes y preparadas para su trabajo, son sin embargo,
inversores mediocres o malos. Es común encontrar que el destino habitual de
sus excedentes terminan en propiedades, depósitos de renta fija o –con suerteciertos
tipos de Fondos Comunes de Inversión.
Si bien se trata de inversiones sólidas y seguras, en modo alguno produjeron
para su titular un retorno de excelencia, ni lo independizan de la obligación de
seguir trabajando hasta el fin de sus días y, en muchos casos, son consumidas
durante la vejez dejando a sus hijos sólo “educación y cultura” como único
patrimonio transmitido.
También en este grupo es donde se suelen encontrar los ejemplos más
patéticos del fracaso en el largo plazo. Una enfermedad personal que impida
el desarrollo de la actividad ocasiona un daño que impacta sobre todo el grupo
familiar de modo irreversible. Y se cuentan por cientos los casos de personas
“ricas” mientras fueron exitosas, que por falta de criterio inversor terminan
pobres una vez que su ciclo de fama ha pasado (muy común de observar en
artistas, deportistas, vendedores y hasta profesionales)
La falta de entrenamiento y conocimientos financieros impide que logren
transmitir a sus hijos otra cosa más que la cultura del “trabajo, el ahorro y el
esfuerzo” con lo que los condenan a repetir su ciclo.

No es necesario dejar la actividad independiente –que además suele producir
un elevado nivel de satisfacción personal e ingresos superiores a la media-, pero
si resulta imperativo aprender el arte y la ciencia de las inversiones y
entrenar a los hijos en ellas para que rompan el ciclo de los ingresos
generados sólo con el propio trabajo personal.


c) Empresarios
Esta es una categoría que tiene que ser explicada antes de poder desarrollar su
perfil.
Solemos llamar “empresarios” a toda persona que tenga una industria o
comercio con empleados, lo que no necesariamente es correcto.
Muchos comercios o industrias o explotaciones dependen por completo de la
actividad del dueño y, si éste llegara a faltar, el negocio como tal dejaría de
existir.
En estos casos estamos en un formato especial de “autoempleo” más que en la
categoría de “empresario”.
Es “más empresa” un Estudio Jurídico que ha logrado institucionalizarse y hoy
existe aunque su fundador haya muerto, que una gran Casa de Modas que
dependa enteramente de su propietario. En el primer caso hay una organización
autónoma y estructurada. En el segundo hay una persona tan exitosa que tiene
colaboradores, pero no deja de ser otra forma de “autoempleo”, crecida en
tamaño, pero no en organización.
Sólo quienes son capaces de fundar una “empresa” (en este sentido completo al
que nos referimos; de organización con una estructura que le permite funcionar
sin depender de una persona en particular) o de proseguirla –en caso de los
herederos-, entran en esta categoría.
Los verdaderos empresarios han creado una estructura compleja, capaz de
funcionar sin su presencia -llegado el caso- y que coordina personas, capital y
otros factores de la producción (tecnológicos, industriales o comerciales)
Cabría suponer que quien posee estas habilidades y aptitudes empresarias,
posee también habilidades y aptitudes para crear riqueza, mantenerla e
invertirla de modo general. Por paradójico que pueda parecer, esto no siempre
es así.

Muchos empresarios son producto de circunstancias particulares (algunos que
consiguieron grandes contratos con el Estado por ejemplo) o por habilidades
muy específicas (constructoras, tecnología, liderazgo en algún mercado
particular), o de épocas especiales (reconstrucción de un país, desarrollo
inmobiliario en una zona en desarrollo temprano), pero no podrían replicar esa
experiencia en otros ámbitos, ni logran transmitir a sus hijos ningún
conocimiento especial que los ayude a triunfar como ellos hicieron.
Supieron o pudieron desarrollarse en un territorio específico o en una época
especial, pero nunca desarrollaron las aptitudes o habilidades de la inversión
como una fuente universal y replicable para la generación de recursos.


En parte por esto suelen observarse casos de segundas o terceras
generaciones que “liquidan” la empresa recibida de sus mayores.
Les transmitieron un suceso ya funcionando. No les explicaron la fórmula
para hacerlo.
Por el contrario un INVERSOR es una persona que se educa en temas comerciales,
legales, fiscales y financieros para utilizar su dinero de un modo inteligente y sabio.
Crea riqueza a partir del capital y colabora en aportar energía y dinamismo al sector
productivo. Hace realidad los sueños de mucha gente, a la par que se hacen realidad
los suyos.
Desde ya que los inversores más evolucionados se dedican de modo exclusivo a esta
tarea y no se ocupan de otra cosa. Sin embargo, hasta que ese momento llega, nada
obsta a que un empleado, un autoempleado o un empresario, adquieran las
habilidades necesarias para ser un inversor.
Tal como dijimos al principio, cada persona es un conjunto especial y diferenciado de
circunstancias. Desde lo personal y subjetivo, su inteligencia, nivel de compromiso,
adversión al riesgo, capacidad de trabajo o nivel de formación; hasta aspectos objetivos
tales como el país donde vive, la edad que tiene o el capital que ya posee.
Los jóvenes, pobres y audaces pueden seguir caminos que resultarían absurdos para
los mayores, establecidos y con cierta fortuna personal. Personas con conocimientos o
aptitudes especiales pueden aprovechar fórmulas prohíbidas para quienes no posean
los mismos atributos. Aquellos con relaciones personales o acceso a información
privilegiada disponen de facilidades que los inmigrantes pobres recién llegados a su
nuevo país no pueden siquiera imaginar.
Sin embargo el destino final (el objetivo) –aunque los caminos para llegar al mismo
sean diferentes en cada caso- es uno solo:
“Hay que desarrollar ingresos pasivos,
basados en inversiones sólidas y seguras,
que superen el nivel de gastos personales,
para llegar a la independencia financiera.”
Todos los inversores estratégicos, comparten el mismo objetivo –aunque utilicen
diferentes caminos, herramientas o tácticas para lograrlo-
En este Plan encontrará el modo de adquirir las habilidades necesarias para convertirse
en un inversor eficaz, generando el capital necesario para ello (aunque no lo posea
aún) y estableciendo inversiones seguras que le producirán un ingreso pasivo superior
a sus gastos, todo lo cual se traduce en: independencia financiera.
Como beneficio adicional y por tratarse de un procedimiento susceptible de ser
transmitido, esta disciplina, más las mejoras que le haga basadas en su experiencia
personal, podrán ser transferidas a sus sucesores. Mejor aún, quizás pueda encarar
esta experiencia junto a su familia, logrando que la misma resulte mucho más
placentera y enriquecedora.

viernes, 17 de agosto de 2007

Distintas Estrategias seguidas para la Compra de Acciones

• Comprar acciones de empresas destinadas a la
grandeza

Probablemente usted ha escuchado las historias de
acciones que valían centavos algunos años atrás y ahora se
cotizan en varias decenas de veces su valor original. Fuera
de ser casos anecdóticos, la probabilidad de descubrir una
de esas acciones y perseverar en mantenerlas hasta que
desplieguen su potencial valor, es realmente mínima. En
cada nueva área de negocios pronto habrá varias empresas
compitiendo, pero finalmente sólo una o máximo dos serán
las líderes, y el resto resultarán como el promedio de los
otros sectores, si es que no son peores. Las estadísticas,
por otra parte, muestran que durante los primeros cinco
años, el 75% de los nuevos negocios no resultan.

• Comprar acciones de gran popularidad

Como inversionista principiante uno desea acciones seguras
y de rentabilidad moderada. Es muy fácil dejarse tentar por
las acciones que compra la mayoría de las personas. El
problema es que las acciones tan populares generalmente
están sobrecompradas o caras, debido a la gran demanda
del público y de los inversionistas institucionales. Por otra
parte, ocurrirá que, cuando para el público deje de ser la
favorita, su precio declinará rápidamente en la medida en
que se extingue su demanda y se esfuma su popularidad.
Las acciones bajan de precio mucho más rápido de lo que
tardan en subir. La predilección del público por una
determinada acción cambia frecuentemente y, por lo tanto,
este método generalmente resulta un fracaso.

• Comprar acciones dateadas

La pasada de información “a firme” es casi un deporte en
las reuniones donde se toca el tema bursátil, ya que a todos
nos gusta presumir de expertos en asuntos de acciones.
Generalmente los datos que uno escucha no pueden
ser “chequeados” para comprobar su validez. La
información puede ser sesgada, exagerada, o lo peor de
todo, completamente falsa. Aunque la historia fuera cierta,
nunca se sabrá cuántas personas antes que usted la
escucharon ya. En el caso que nos encontremos al final de
la cadena de la información, la probabilidad que el precio
ya tenga reflejado el impacto de este dato es mayor, y
puede que se termine comprando cuando ya la acción se
encuentra madura y lista para comenzar su descenso de
ajuste de precio. Por último, la persona que pasa el dato
puede estar interesada en causar un movimiento de precio
de esa acción para sacar ventaja personal.
Por lo tanto, actuar en función de los datos
escuchados, rara vez da los resultados que uno espera, y
no constituye un método para asegurarse ganancias en el
mercado.

• Comprar acciones en su precio más bajo

Este método en sí mismo es muy presuntuoso, ya que
implica que el especulador sabría de antemano cuál será el
punto donde se invertirá la tendencia, y comenzará el ciclo
al alza. El concepto de la estrategia es válido, pero hay que
tener en cuenta que cuando comienza el desplome de
precio de una acción, luego de haber estado cara,
usualmente se llega a profundidades injustificadas. El
pánico de la caída de precio gatilla nuevas ventas que
arrastran nuevas caídas de precio. En este tipo de
situaciones es muy difícil predecir cuál será el precio
mínimo para comprar. Por último, este sistema es válido si
se tuviera la certeza de que, luego de una caída de
proporciones, dicha empresa se volverá a recuperar a
niveles de precio interesantes. El método de comprar en el
punto de inflexión es muy difícil de lograr y pertenece a las
proezas que cuentan los mentirosos bursátiles.

• Comprar acciones y mantenerlas indefinidamente

El éxito de esta estrategia se basa en que las acciones que
se elijan, deben ser de una empresa cuyos resultados de
hoy se mantengan en el tiempo y, por supuesto, que sean
mayores a la inflación. Casi todas las empresas progresan a
través de ciclos de alta rentabilidad inicial, expansión,
madurez y declinación. Bastaría sólo con analizar el
comportamiento de las empresas ligadas al negocio de la
celulosa, el cual, por definición estructural, tiene un
comportamiento cíclico. Por esta razón el comprar y
mantener acciones sin observar el comportamiento de sus
ciclos, tampoco es una muy buena estrategia.

martes, 14 de agosto de 2007

¿Que Mueve los Mercados? Forex

Los precios relativos de las monedas, como en cualquier mercado, fluctúan de acuerdo a las leyes de oferta y demanda. Estas igualmente están expuestas a un sin número de variables macroeconómicas y especialmente a políticas monetarias de los países involucrados.
Entre las principales variables que afectan el mercado se cuentan las tasas de interés, pues estas definen que moneda reditúa más valor que su relativa (o con quien se compara). La balanza comercial de los países y su correspondiente flujo de dinero. Su situación fiscal, su productividad, nivel de empleo etc.

Hay dos maneras principales para analizar a los mercados financieros:
El análisis fundamental.- Basado en movimiento originados por noticias o acontecimiento y eventos y resultados económicos.
El Análisis técnico.- Usa precios históricos para predecir movimientos futuros, con la ayuda mayoritariamente del uso y estudio de elementos gráficos.
La validez de cada uno de estos sistemas a sido un punto de debate frecuente entre los analistas de los mercados diferentes mercados financieros.
En el mercado cambiario del Forex varios estudios llegaron a la conclusión de que el análisis fundamental era más efectivo para predecir las tendencias a largo plazo (más de un año), mientras que el análisis técnico era más conveniente para períodos de tiempo más cortos (0-90 días). Para los períodos de entre 3 meses y un año se sugirió que la combinación de ambos enfoques era lo más indicado.

Es importante tener en cuenta ambas estrategias, ya que el análisis fundamental puede explicar los movimientos del análisis técnico tales como las rupturas o el cambio de rumbo de las tendencias. El análisis técnico puede explicar el análisis fundamental, especialmente en mercados tranquilos, que causa resistencia en tendencias o movimientos inexplicables.
De este modo, los operadores con una inclinación técnica prestan atención a las reuniones del banco central, toman en cuenta los informes sobre empleo y prestan atención a las últimas cifras de la inflación. De manera similar, los operadores inclinados hacia el análisis fundamental con frecuencia intentan calcular los niveles de soporte superior e inferior, y determinan el porcentaje de formaciones de retroceso.
Los factores fundamentales y técnicos son indudablemente esenciales para determinar la dinámica cambiaria. Sin embargo existen dos factores adicionales que son primordiales para entender los movimientos a corto plazo en el mercado. Éstos son las expectativas y el sentimiento.

Las expectativas se forman antes de la publicación de estadísticas económicas y datos financieros. Prestar atención solamente a las cifras publicadas no es suficiente para captar el curso futuro de una moneda.
Sin embargo, las expectativas pueden ser sustituidas por el sentimiento de mercado. Esta es la actitud preponderante del mercado respecto de un tipo de cambio; la que podría ser un resultado del cálculo económico total respecto del país en cuestión.
Una divisa puede subir frente a otra porque los inversores piensan que van a subir en un futuro, o bajan porque piensan que van a bajar.
A partir de la interpretación de los datos económicos del entorno, así como de los de la propia divisa, y la combinación de conclusiones racionales e intuitivas, los inversores se crean sus propias expectativas.
Y lo que los inversores tratan de hacer es adelantarse al mercado, ni más ni menos. Si el mercado pensara lo mismo que ellos, no existiría un recorrido en los precios, éstos ya incorporarían las expectativas citadas, y no habría margen de beneficio.

La cuestión, pues, es ganar al mercado, anticipándose al mismo. Para ello hay que leer las señales del entorno, del propio mercado financiero y antes que las lean los demás, y hay que acertar en la dirección de los cambios futuros.
Pero, ¿quien actúa e interviene operando en los mercados? ¿Son todos los inversores iguales? No. Hay grandes inversores institucionales, y hay pequeños inversores privados. Los primeros mueven grandes sumas de dinero, suelen invertir a largo plazo, y se mueven principalmente en base al análisis de la evolución de los fundamentos económicos (los datos), y menos por impresiones subjetivas o emociones, aunque éstas también cuentan. Son los que realmente influyen en las cotizaciones. Los pequeños inversores tienden a invertir de un modo más emocional y con un horizonte más de corto plazo, y su influencia en los precios es, lógicamente, menor.

Es decir, es principalmente la racionalidad la que mueve las cotizaciones a largo plazo.
Profundizando un poco más, ¿en base a qué deciden sus inversiones en forex los pequeños inversores?Lo que está claro es que éstos no son capaces de ponerse a calcular los valores intrínsecos de las compañías cotizadas. Sólo los grandes inversores, con analistas profesionales y gran cantidad de información tanto técnica como sobre todo fundamental, pueden ponerse a calcular el valor intrínseco de una divisa.
Los inversores privados mayoritariamente especulan con el precio, y actúan por intuición. No pueden calcular el valor sino estiman o intuyen las futuras cotizaciones del valor de las divisas.
¿De qué parten los pequeños inversores privados? De los consejos de los profesionales, más o menos estereotipados, y de la información económica general, que interpretan mejor o peor. Con todo ello establecen su propia pauta de actuación, y ordenan sus operaciones.

Se suelen dejar llevar por la opinión más o menos general, aunque siempre presumen que ellos están mejor informados que los demás. Es la esencia del proceso de inversión, que ya hemos dicho que exige adelantarse a los demás, y acertar en la dirección, lo que hace presumir que se dispone de mejor información que los otros. O de que se sabe interpretarla mejor que los demás.

jueves, 9 de agosto de 2007

Bolsa. Mercado de Capitales

La Bolsa es el punto de encuentro entre la oferta y la
demanda de capitales. La oferta es ejercida por los
inversionistas cuyo objetivo es obtener rentabilidad de sus
dineros. Por otra parte, la demanda de capitales proviene
de las sociedades emisoras de títulos de propiedad y de
títulos de crédito, creadas con el objeto de captar
financiamiento para proyectos rentables de inversión.

El financiamiento de inversiones que tienen un período
de maduración relativamente prolongado, requiere obtener
capitales a largo plazo mediante la emisión de valores de
largo plazo, como bonos o debentures. Asimismo, la
creación o ampliación de una empresa requiere el aporte
de capitales a plazo definido, no exigibles, a través de la
emisión de acciones. Ambas formas de captación de
recursos necesitan la existencia de ahorrantes dispuestos a
comprometer su capital por un plazo relativamente largo.


Sin embargo, pocos son los dispuestos a adquirir tales
instrumentos, si no se les asegura previamente su liquidez a
precios convenientes, ante la eventual necesidad de
recuperar los dineros aportados. Esta liquidez sólo la
puede asegurar un mercado eficiente, donde concurran
libremente vendedores y compradores, y en el cual los
precios establecidos correspondan a un justo equilibrio
entre la oferta y la demanda.

La regulación del mercado es una de las funciones más
importantes que debe desarrollar la Superintendencia de
Valores, y tiene como objetivo fundamental el mantener un
mercado ordenado, evitando manipulaciones de precios, y
asegurar la plena confiabilidad del sistema, impidiendo
irregularidades y otorgando total igualdad de oportunidades
a todos los que deseen participar en él.

Desde el punto de vista práctico, la Bolsa cumple un
papel sumamente útil, al proveer a compradores y
vendedores de acciones un lugar físico de reunión para que
puedan efectuar sus transacciones, a través de los servicios
que prestan los corredores de la Bolsa.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Inversiones en Bolsa

Algunos inversores se toman la Bolsa como un juego de azar: señalan una acción y esperan que se revalorice con fuerza en un periodo de tiempo. Pero hay que tener en cuenta que éste no sólo es un mercado para optimistas: las acciones también caen. "Jugar a bolsa" es una expresión histórica difícil de erradicar. Pero la experiencia demuestra que quien va a bolsa a jugar, sale mal parado. Conviene, por tanto, desechar la idea de que la Bolsa es un juego. Hablamos de un negocio, con unas reglas claras.

En periodos de más de diez años, la bolsa es una de las alternativas más rentables

De forma muy esquemática, el mercado de valores funciona de la siguiente forma: acoge multitud de títulos que suben o bajan en función de distintas variables, más o menos precisas y lógicas, pero también de acontecimientos inesperados, de elementos aleatorios. Por tanto, aunque el funcionamiento de la Bolsa no puede explicarse como una ciencia matemática, sí que se pueden tener en cuenta varios aspectos que pueden condicionar la evolución alcista o bajista de un valor. Si es principiante, el inversor en Bolsa debe tener en cuenta, al menos, los siguientes consejos:

  • Conocer las empresas: Antes de invertir en Bolsa conviene conocer las cifras de la compañía en la que desea invertir. Es importante informarse de qué produce la sociedad, cuánto factura, si genera o no dividendos, cuáles son sus competidores, cómo le afecta el entorno macroeconómico... Por ejemplo, uno de los fracasos más sonados de la Bolsa española fue el que experimentó la empresa Terra, el valor de cuyas acciones llegó a alcanzar los 130 euros para caer después hasta los cinco euros. Los analistas bursátiles creen que esta espectacular caída se produjo porque la acción había subido sólo animada por una fuerte especulación y por la moda pasajera que animaba a invertir en de las denominadas empresas "puntocom" (sociedades relacionadas con el mundo de Internet). Pero las cuentas de la compañía no estaban en línea con la teoría que dice que "sólo conviene apostar por títulos solventes". En realidad, Terra era una empresa en pérdidas, que nunca había obtenido beneficios y cuyo negocio no auguraba viabilidad en un futuro cercano. Por tanto, primera regla de oro: no apostar por acciones de sectores 'de moda'. Es fundamental invertir en firmas con negocios solventes, con ingresos más o menos estables y recurrentes. De forma general también se puede decir que un índice bursátil sube porque refleja la salud de las empresas que cotizan, que a su vez son un espejo de la salud de la economía de un país.
  • No invertir el dinero que se necesite a corto plazo. Éste es otro de los consejos más repetidos que ofrecen los asesores financieros: destinar sólo el dinero que no se vaya a necesitar en los próximos meses. La Bolsa es, por tanto, una opción interesante para familias sin grandes cargas, jóvenes sin demasiados compromisos financieros y con capacidad de ahorro, para personas que acaban de recibir una herencia o de ser premiados con la lotería... La imposibilidad de prever lo que puede ocurrir en el mercado puede hacer que las acciones caigan y que el inversor termine recogiendo pérdidas si somete su periodo de inversión a un plazo demasiado corto. Para invertir en Bolsa hay que tener disponibilidad de ahorros y no precisar el dinero para otras necesidades.
  • Nadie puede asegurar al inversor que va a ganar dinero. Aunque la persona interesada desee probar suerte e invertir únicamente durante varios meses, debe saber que el mercado no está nunca exento de incertidumbres. La Bolsa es volátil, concepto que hace referencia a los múltiples altibajos que sufre: lo que sube hoy puede bajar mañana. Aunque el entorno económico acompañe, cualquier acontecimiento inesperado, como un desastre natural, puede hacer caer a una acción. En general, los inversores se toman estos acontecimientos como un aviso de que la economía se verá afectada. En particular, determinadas empresas como las turísticas, aerolíneas y petroleras son las más perjudicadas en Bolsa con este tipo de sucesos imprevisibles. Hay que tener muy presente que la Bolsa es un mercado de riesgo, aunque también es verdad que cuanto mayor sea el riesgo que se corra, mayores pueden ser también las ganancias que se obtengan.
  • Mejor invertir con vistas al largo plazo. No es aconsejable marcarse periodos de tiempo muy cortos para invertir en Bolsa. Si se va a ver obligado a sacar su dinero dentro de dos o tres meses, es mejor no apostar por esta opción de inversión. Sin embargo, son muchos los informes que apuntan que la Bolsa es la alternativa más rentable a largo plazo, mucho más que los depósitos bancarios, que la deuda pública, los fondos de inversión e incluso, que la vivienda. Numerosos estudios aseguran que en periodos de más de diez años, la Bolsa es el activo de inversión más rentable.
  • Cuidado con las acciones en máximos. Otro error muy común en los inversores principiantes es centrar su interés en títulos que acumulan ya fuertes revalorizaciones y que se hallan en máximos. Pero hay que tener cuidado: en las subidas muy abultadas, uno puede quedar atrapado. Un ejemplo muy claro de este punto es lo que ha ocurrido en los últimos tiempos con la empresa Astroc. La compañía inmobiliaria subió más de un 1.000% en sólo diez meses, pasó de cotizar a 6,4 euros a hacerlo a 70 euros. Igual de vertiginoso que el ascenso, resultó la posterior caída.

Introducción

Las inversiones son colocaciones de fondo con el animo de obtener una renta o beneficio, el mejor tipo de inversiones son aquellas en las que se tienen poco riesg y mayor rendimiento en el menor periodo posible estimado. Ahora bien, c uales son las inversiones que cumplen con estas caracteristicas?

Tenemos varios tipos de inversiones:

- Podemos invertir en Inmuebles, obteniendo una renta mensual, pero la trava para realizar es que se necesita disponer de un gran capital inicial, y luego se va a obtener una renta mensual pequeña comparada con lo inicial, que va a llegar a cubrirla en un largo periodo.
- Podemos realizar inversiones en emprestitos, son aquellas deudas del gobierno, que emiten un interes mensual o anual, pero generalmente tienen poco rendimiento, y al tratarse del estado nostros lo catalogamos como de mucho riesgo.
-Podemos tambien realizar colocaciones de fondo en moneda extranjerao divisas, dado que las mismas cambian su cotizacion se puede obtener un beneficio de estas.
- Tambien tenemos las carteras de inversiones, es el conjunto de activos financieros en los cuales la AFP invierte el dinero depositado en los Fondos de Pensiones. Los fondos están compuestos por distintos tipos de instrumentos, los que se dividen en Renta Fija y Renta Variable.